Y van van para hacerse héroes

LA HABANA, 19 de octubre - Regresaron los Van Van luego del descomunal escándalo en Miami con motivo de la actuación del grupo de música popular en la meca del exilio cubano. Ahora retornan como "héroes de la patria", y hablan ante las cámaras de la televisión cubana - de exclusiva propiedad gubernamental - asumiendo poses de titanes vencedores de un enfrentamiento desigual en fuerzas.

Como quieren seguir haciendo giras al extranjero, los Van Van vituperan del exilio y de los "grupúsculos contrarrevolucionarios" (palabras textuales) que existen en Miami, y hacen alardes de su coraje (sin mención del cordón policiaco en arreos de anti motines que les protegió sus traseros), y de su "patriotismo" comunista del que dicen hicieron gala en la segunda ciudad de los cubanos.

Se muestran eufóricos y felices. Claro está, cumplieron la tarea asignada: jugar el papel sutil que le asignaran los artífices de la propaganda gubernamental.

Van Van fue a la Florida como agentes de la propaganda del régimen de La Habana más que como artistas, que quisieran exponer su arte no condicionado por normas de gobierno. Es el mismo caso de los médicos "internacionalistas", que el gobierno de Castro envía a Centroamérica, que van a regiones apartadas más como transmisores de propaganda y divulgadores ideológicos que como servidores desinteresados de la sacro santa profesión de galenos.

Lástima que los miembros de la conocida orquesta de música bailable no tengan el valor cívico de decir, enfrente de esas cámaras de TV, que tuvieron contactos profesionales y amistosos con el cantante exiliado Willie Chirino, como éste sí lo tuvo en Miami para decir, sin miedo de que alguien le prohiba hacer giras por el extranjero o de actuar donde se le antoje, que hizo relaciones profesionales y colaboración humana con los "heroicos" músicos de Juan Formell.