Había una vez una Ratita
muy presumida que
todos los días barría la
puerta de su casa y
cantaba:
-Tralalarita barro mi casita, tralalarita barro mi casita...
Un
buen día ,cuando estaba barriendo la puerta,
vió como una diminuto
objeto
relucía en el suelo. Se pregunto qué será? Se
agacho y llena de sorpresa
pudo
ver que era una monedita de oro.
Se
puso muy contenta y comenzo a pensar :
-Qué
me compraré con esta monedita? Me compraré, me compraré...
un helado.
Ay! no que me pondré malita de la barriguita.
Me compraré, me compraré un ramito de flores... Ay! no que
se pondrán mustías.
Entonces, me compraré un,,,,
No! ya sé que me compraré. Me compraré un lacito rosado
para mi pelo.
La
Ratita presumido, muy contenta, se fue cantando hasta la tienda de la
abuelita Isabel.
-Tralalarita
barro mi casita, tralalarita barro mi casita...